Estoy en la oficina, son las 8:00 a.m. En este preciso
momento me siento como en un callejón sin salida. Estoy pensando en lo
delicioso que pasamos anoche jugando al “futgol” (no hay poder humano que te
haga pronunciar bien la palabra) en la sala del apartamento. Quisiera tener la
libertad de compartir más momentos contigo de ese tipo. Por regla general, solo
disponemos para compartir hora y media, a lo sumo dos. Yo quisiera que fueran
más horas, muchísimas horas.
Hace un momento hice una pausa para leer un bloguero que
admiro, Ángel y su blog "Vivir al máximo". Ese chico es una inspiración para mí.
Todo lo que dice es muy cierto. Para empezar estoy
