viernes, 21 de noviembre de 2014

NOTA 10. Tu fobia a los animales.



Aun me pregunto dónde nació tu fobia. Cuando eras un bebé teníamos un perro criollo que se llamaba Chigüiro. A ti te gustaba acercarte a él. Nunca te hizo daño. Es curioso cómo le tienes miedo hasta a las gallinas. Le echo la culpa a que vivimos en un apartamento pequeño en una unidad residencial. Allí no hay suficientes zonas verdes para divertirte. Tu única actividad cerca de la naturaleza es tu colegio.  

Si lo pienso bien, tu infancia es muy distinta a la mía. Desde niña tuve encuentros con los animales domésticos, teníamos un perro y visitábamos la finca de mi abuela donde había gallinas, pavos, caballos etc. En cambio, tú solo los conoces por la tele.

Nos hemos hecho el propósito de llevarte a estar en contacto más seguido con la naturaleza. A lo mejor es nuestra culpa por darte una vida de concreto. Como niña necesitas vivir otras experiencias que te creen recuerdos hermosos y que disminuyan los miedos que has acumulado. Nos hemos estado haciendo un autoexamen para descubrir en qué momento te infundamos las fobias o cómo contribuimos a eso.

Hace unos días, tu abuelo Arlex, se ha ganado un pasadía al Parque Nacional de la Cultura Agropecuaria PANACA. Es un hermoso lugar en Quimbaya - Quindío (Colombia), cuyo lema principal es “sin campo no hay ciudad”.Está estructurado en forma de estaciones (como si fuera un viacrucis). Cada estación está dedicada a una especie en particular. La primera está dedicada a vacas, toros, cabras, ovejas y llamas. La segunda a especies menores, la tercera a los cerdos, la cuarta a los felinos, la quinta a las huertas agrícolas, la sexta a los perros y la última a los caballos. Fue mucha “causalidad” que estuviésemos pensando visitar aquel lugar y que tu abuelo nos invitara. Fuimos con las esperanzas puestas en que en ese sitio perdieras aunque fuera un poco tu fobia a los animales.
Tú tratando de vencer la fobia a los animales
Fue un grandioso día teniendo en cuenta que la zona es muy propensa a lluvias. Disfrutamos de caminata, exhibiciones, artesanías, obra de teatro y humor todo el día. Lo mejor, sin duda para nosotros, fue verte perder el miedo a tocar los conejos y los ponys. Por lo menos logramos eso.

Tú con tu padre y tu abuelo.

Nuestra responsabilidad como padres es infinita. Tus fobia, miedos, comportamientos son aprendidos. El modelo somos nosotros. Por lo tanto, si hay algo que cambiar en nosotros para ayudarte tenemos que empezar ya mismo. 

Para ser padres no hay escuela, se aprende en el camino.

Te amamos, tus padres.